¿Por qué nos cuesta tanto decir “no”?
Decir “no” suele activar heridas profundas de rechazo, miedo a defraudar o perder la conexión con los demás.
La herida de la complacencia
Aprendida desde pequeñas, muchas mujeres asocian el amor con agradar. Romper con esta idea requiere presencia y consciencia.
El falso conflicto entre límites y amor
Poner límites no es rechazar al otro, es cuidar la relación para que sea sana, equilibrada y sostenible.
Claves para poner límites con calma
Establecer límites desde la serenidad comienza por escucharte y validar tu necesidad interna.
Cómo practicarlo paso a paso
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Reconoce tu necesidad
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Respira antes de reaccionar
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Comunica con claridad, sin justificarte
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Sostente con compasión